Ya son cinco las generaciones que han hecho posible que de aquel pequeño establecimiento donde vendían vino en odres y botas allá por 1899 se haya pasado a unas instalaciones a las afueras del municipio donde seguir elaborando con la esencia de la familia pero sin dejar de crecer e innovar.
La última apuesta de Bodegas Faustino Rivero Ulecia, germen del grupo Marqués del Atrio, es Nostalgia 2022, la nueva referencia que la bodega ha presentado este miércoles y que constituye también el primer Vino de Pueblo de Arnedo, cumpliendo así con su propósito de defender esas raíces vitivinícolas de este municipio. Y es que esta categoría de la DOCa Rioja busca poner en valor la identidad geográfica y cultural de una localidad, mostrando cómo el terruño influye en el carácter del vino.
«Rendir homenaje a mi familia a través de esta etiqueta es más que un tributo; es mantener vivo el legado de aquel primer establecimiento vitivinícola que abrió sus puertas en Arnedo. Es un viaje al pasado y una forma de honrar esas raíces que nos han llevado hasta aquí», destaca Jorge Rivero, director Comercial. Prueba de ello es el diseño que se ha elegido para vestir las 40.000 botellas que se producirán.
Nostalgia se elabora con uvas de tempranillo y garnacha para producir un vino con personalidad «color rojo picota con destellos teja que en nariz deja aromas a frutos silvestres, rojos y negros y delicados toques de vainilla, regaliz y especias, resultado de su paso por madera. En boca, su calidez evoca recuerdos de guindas en licor con matices tostados». Todas estas características le han valido una nota de 90 puntos en la prestigiosa publicación de vino y gastronomía Falstaff.
Una apuesta por el enoturismo
Coincidiendo con esta presentación, Rivero Ulecia ha inaugurado su nuevo espacio enoturístico en la antigua sala de depósitos para albergar nuevas referencias como Nostalgia, de ahí que el espacio lleve también este nombre. La reforma, obra del estudio de diseño Perspectiva Moma, ha transformado una sala de depósitos industrial en un espacio conceptualizado como una “cámara oscura”, donde luz y oscuridad juegan un papel fundamental tanto en la conservación del vino como en la experiencia del visitante. Todo el entorno se presenta en un negro absoluto, creando una atmósfera envolvente que solo se revela gradualmente mediante la activación de escenas de luz.
Para este proyecto se ha conservado la estructura original del espacio, como tabiquerías y puertas, y se han agregado elementos que destacan, como es el caso del imponente botellero que cubre toda la pared, propiciando el adecuado descanso de estos vinos y que, a la vez, sirve como almacenaje, emula una muralla de botellas que actúa de umbral hacia otras áreas funcionales de la sala.
Por su parte, en el centro de la sala aparece una luminaria suspendida, compuesta por más de 80 puntos de luz, que rememora cuellos de botella y que evoca una constelación que guía al visitante a través de la sala hacia la siguiente fase de la visita. “Con esta reforma buscamos, más allá de redefinir la estética de un espacio industrial, reforzar la conexión entre la cultura vinícola y la experiencia sensorial del enoturismo”, afirma Jorge Rivero.
Esta nueva sala Nostalgia estará destinada a ser un espacio multifuncional que podrá albergar toda clase de eventos sin alterar la crianza del vino; desde conferencias y reuniones empresariales hasta presentaciones, celebraciones familiares y actividades culturales. El espacio puede ser configurado según las necesidades de cada ocasión, ofreciendo comodidad y un ambiente único, destacan desde la bodega. «Esta sala nace con la idea de responder al potencial que tiene la zona para llevar a cabo este tipo de encuentros».
Las actividades
Según el último informe de ACEVIN 1, el impacto económico del enoturismo en el último año ha superado los casi 3 millones de visitantes, registrando un incremento del 18 por ciento con relación al año anterior. En esta línea, la familia Rivero, que este año cumple 125 años en el sector vitivinícola, está llevando a cabo una fuerte apuesta por el enoturismo en su bodega de Arnedo.
Además de un calendario con distintos planes de ocio que ha estado activo durante todo el verano, para los meses más fríos la bodega ofrece la opción de reservar visitas guiadas por sus instalaciones para conocer más a fondo la marca. Entre estas propuestas se pueden encontrar:
- Visita Guiada Bodega + Cata (15 euros)
- Visita Guiada + Cata de Vinos Blancos (20 euros)
- Visita Guiada Bodega + Cata de vino de 5 denominaciones (20 euros)
- Visita Guiada Bodega + Cata de vinos internacionales (30 euros).
FUENTE: Nuevecuatrouno