Con esta adhesión, anunciada en Bruselas, se convierte en la séptima compañía en asumir este papel dentro de la iniciativa, considerada el máximo nivel de compromiso en la promoción del consumo responsable de vino.

La incorporación de Vinarchy no es menor. Con presencia en países como Australia, Nueva Zelanda, España y Sudáfrica, la compañía aporta una visión global a un programa que busca precisamente eso: extender la cultura de la moderación más allá de Europa. En un sector cada vez más atento a su impacto social, el gesto tiene algo de simbólico…y bastante de estratégico.

Desde Wine in Moderation, su presidente Sandro Sartor ha destacado que este paso supone “un hito importante” en la expansión del programa, subrayando que el compromiso de Vinarchy refuerza la idea de que sostenibilidad, responsabilidad y cultura del vino deben avanzar juntas.

La compañía, por su parte, también ha querido dejar claro el sentido de esta alianza. Su directora general para la región EMEA, Amanda Almond, ha señalado que formar parte del programa les permitirá fortalecer su trabajo en torno al consumo responsable, al tiempo que colaboran con otras empresas del sector en un esfuerzo común. “Apoyar una cultura de moderación es clave para generar confianza a largo plazo”, ha apuntado.

Como Empresa Embajadora, Vinarchy participará en campañas educativas, acciones de sensibilización y en la promoción de buenas prácticas en la comunicación del vino. El objetivo es claro: que el consumo se entienda desde el equilibrio, como parte de un estilo de vida responsable y consciente.

Con esta incorporación, Vinarchy se une a un grupo reducido de grandes compañías del sector —como Moët Hennessy, Pernod Ricard o Sogrape— que han asumido un papel activo en la defensa de una cultura del vino ligada a la moderación. Una apuesta que, más allá del mensaje, busca garantizar el futuro de un sector que vive entre la tradición…y los nuevos retos globales.

FUENTE: Nuevecuatrouno